
Por Sandra Lino Ramírez. En la rama de celebraciones por el 32 aniversario del martirio de Monseñor Romero, la Universidad Luterana Salvadoreña realizó un foro en el que se recordó este aspecto olvidado del mártir.
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El pasado 23 de marzo, en las instalaciones de la Universidad Luterana Salvadoreña (ULS), se realizó un foro encabezado por el teólogo y catedrático, Salvador López. Este se encargó de recordar las pocas y tan importantes menciones que hizo Monseñor Romero al referirse al tema.
Según López, la eco-teología es la reflexión que se hace sobre la ecología desde la teología; una reflexión que nace desde una moral bíblico teológica, en la cual el hombre tiene que enfrentarse a la responsabilidad que Dios le entregó, esto como “señor cuidador-preservador” de la naturaleza misma. Con base en esto, el teólogo se tomó el trabajo de escudriñar dentro de las homilías de Romero, en las cuales encontró un mensaje muy poco remarcado y hasta este momento olvidado.
"Ustedes saben que está contaminado el aire, las aguas, todo cuanto tocamos y vivimos. Y a pesar de esa naturaleza que la vamos corrompiendo cada vez más y la necesitamos, no nos damos cuenta de que hay un compromiso con Dios: que esa naturaleza sea cuidada por el hombre. Talar un árbol, botar el agua cuando hay escasez de agua, no tener cuidado con las chimeneas de los buses, envenenando nuestro ambiente con esos humos mefíticos, no tener cuidado donde se queman las basuras, todo eso es parte de la alianza con Dios. Cuidemos, queridos hermanos salvadoreños, por un sentido de religiosidad también, que no se siga empobreciendo y muriendo nuestra naturaleza." esta son palabras de Monseñor Romero en su homilía del 11 de marzo de 1979.
En su ponencia, López remarcó que Monseñor nos recuerda la importancia de la naturaleza y que a pesar de que en ese momento no era un tema relevante, si hubo una reflexión por parte de él, quien dejo un mensaje, que como muchos otros, prevalece en el tiempo.
“Fue un hombre con un corazón lleno de fe pero con una mentalidad muy crítica, si bien es cierto en sus homilías no es un tema muy frecuente que él aborde, pero no lo dejo por fuera” comentó López al preguntarle por el escaso material de Romero sobre este tema.
Partiendo de sus homilías, Romero hace mención de la importancia del cuido de la naturaleza por parte de los salvadoreños y de la iglesia, la cual hoy en día presta bastante atención al tema de la ecología. Al consultarle a Monseñor Alas sobre este tema comentó que la iglesia siempre se ha encontrado a favor de la ecología, la cual considera delicada por el deterioro del ecosistema.
“El momento de Monseñor Romero fue especial, un momento de carácter difícil, desde el aspecto político, económico y social, no hubo mayor énfasis en esto, pero por supuesto que está a favor de la naturaleza, a favor de que se cuide y que se haga buen uso de los recursos naturales, por eso su lema ‘sentir por la iglesia, sentir con la iglesia’.” expuso Monseñor Alas al mencionarle este tema.
A pesar de ello, el evento realizado por la ULS se vio afectado por la poca afluencia de jóvenes a la ponencia, a lo que López comentó que era una complicación por los horarios o bien el poco interés de los jóvenes sobre este aspecto de Romero.
"La riqueza es necesaria para el progreso de los pueblos, no lo vamos a negar. Pero un progreso como el nuestro, condicionado a la explotación de tantos que no disfrutarán nunca de los progresos de nuestra sociedad, no es pobreza evangélica. ¿De qué sirven hermosas carreteras y aeropuerto, hermosos edificios de grandes pisos, si no están más que amasados con sangre de pobres que no los van a disfrutar?” Homilía de Monseñor Romero del 15 de Junio de 1979.




